Sarta de mentiras del Partido Comunista de Grecia KKE sobre América Latina, los BRICS y la integración latinoamericana

1800300_403858686431279_5652537942878742798_nHe puesto en negrita la sarta de mentiras del Partido Comunista de Grecia KKE sobre América Latina, los BRICS y la integración latinoamericana para facilitar su localización.

Giorgos Marinos, Miembro del Buró Político del CC del KKE
13 de noviembre, 2014
KKE Partido Comunista de Grecia

Estimados camaradas:

Agradecemos al Partido Comunista del Ecuador que acoge el 16º Encuentro Internacional y saludamos a los Partidos Comunistas que participan.

Expresamos nuestra solidaridad internacionalista con el pueblo de Ecuador, con los pueblos de América Latina, con los comunistas y los movimientos populares que se enfrentan a la represión estatal, los ataques y las persecuciones anticomunistas.

Declaramos nuestra voluntad de intensificar los esfuerzos para la liberación de los tres luchadores cubanos que todavía permanecen encarcelados en los EE.UU.

Estimados camaradas:

Los propios acontecimientos demuestran que tenemos mucho trabajo por hacer.

El capitalismo se pone más agresivo y peligroso contra los pueblos y se caracteriza por la ofensiva a gran escala contra los derechos obreros y populares, las crisis y las guerras imperialistas.

Las tareas de los comunistas son muy importantes y es imprescindible intercambiar sistemáticamente experiencias del desarrollo de la lucha en cada país, intensificar los esfuerzos para coordinar nuestras actividades y sentar las bases para el fortalecimiento del Movimiento Comunista Internacional.

Es bien sabido que la crisis de sobreacumulación y sobreproducción de capital que estalló de manera sincronizada en 2008 en muchos países expresa la anarquía de la producción capitalista, sus contradicciones, la agudización de la contradicción fundamental entre el carácter social de la producción y del trabajo y la apropiación capitalista de sus resultados, en el terreno del poder de los monopolios y de la propiedad capitalista sobre los medios de producción.

Es decir, la realidad revela que la base de la crisis no es una u otra forma de la gestión burguesa. La crisis no es producto del “neoliberalismo” o de la “actividad incontrolada de los bancos”, como sostienen las fuerzas del oportunismo, el Partido de la Izquierda Europea (PIE) en Europa. Tales posiciones desorientan a los pueblos, exoneran el sistema capitalista y sus leyes económicas, fomentan ilusiones de que existen formas de gestión del sistema favorables al pueblo, y apoyan la opción socialdemócrata de gestión.

En Grecia, durante la crisis capitalista se ha manifestado un ataque a gran escala contra la clase obrera, los sectores populares, los jóvenes, con consecuencias dolorosas para los sueldos, las pensiones, los derechos laborales y de seguridad social.

El desempleo ha superado el 30% de la fuerza de trabajo.

Durante la crisis, el gobierno del PASOK socialdemócrata, en principio, y a continuación el gobierno de coalición del partido liberal dela NDy del PASOK, impusieron medidas antipopulares duras, decididas enla Unión Europea y en el “estado mayor” del capital antes de la crisis, promueven la reestructuración capitalista con el fin de disminuir el precio de la fuerza de trabajo, el fortalecimiento del antagonismo y de la rentabilidad de las grandes empresas.

Es verdad que a pesar de la destrucción de fuerzas de producción y de capital, a pesar de las expectativas fomentadas, somos testigos del estancamiento o incluso de la recesión de la economía enla UE, incluso en Estados capitalistas fuertes, como es Alemania, Italia, Francia.

La ofensiva antipopular se manifiesta en todos los Estados europeos independientemente de si han suscrito memorandos conla UE y el FMI, independientemente de su déficit y deuda.

El estado mayor burgués pretende atrapar a los pueblos en la lógica de una u otra fórmula de gestión, en la política económica “restrictiva” o “expansiva”; recurren de nuevo al keynesianismo, se presentan como nuevas unas doctrinas antipopulares ya probadas. La conclusión básica es que cada fórmula de gestión burguesa, incluso en condiciones de crecimiento de la economía, tiene como criterio las ganancias de los monopolios. En consecuencia, las medidas contra los pueblos van a continuar.

En la línea de la gestión, aparte de los partidos burgueses tradicionales, también funcionan los nuevos partidos socialdemócratas con raíces oportunistas, como SYRIZA en Grecia.

En el extranjero, incluso en América Latina, este partido trata de crear una impresión positiva y se presenta como una fuerza radical.

Sin embargo, en la práctica apoya el desarrollo capitalista, la Unión Europeaimperialista y su estrategia. Está a favor de la permanencia de Grecia enla OTAN y da sus “credenciales” a los EE.UU. y a las fuerzas del capital a nivel nacional e internacional.

Su política se basa en el fortalecimiento de la competitividad y de la rentabilidad del capital, no tiene nada que ver con la satisfacción de las necesidades populares y la recuperación de las pérdidas que han tenido los trabajadores durante la crisis. Recicla el desempleo y gestiona la pobreza.

Por otro lado, el KKE trata de organizar la lucha obrera y popular, apoya la lucha del movimiento clasista, del Frente Militante de Todos los Trabajadores (PAME) y de las demás agrupaciones militantes de los campesinos, los trabajadores autónomos en las ciudades, las mujeres y los jóvenes. Entra en conflicto con las fuerzas del capital y con la política antipopular de los gobiernos y de la UE. Contribuye a la organización de la resistencia y lucha para recuperar las pérdidas de los trabajadores durante la crisis. Lucha por el contraataque antipopular, por la alianza popular, contra los monopolios y el capitalismo.

La lucha cotidiana del KKE en las fábricas, en las empresas, en los sectores, en los barrios populares no se limita a la creación de las mejores condiciones posibles respecto la venta de la fuerza de trabajo.

Está vinculada al esfuerzo de reagrupar el movimiento obrero, fortalecer la orientación clasista de los sindicatos, su capacidad de reunir a fuerzas obreras en conflicto con el capital, sus representantes políticos y el sindicalismo patronal-gubernamental que constituye el vehículo de la colaboración de clases y de desarme de los trabajadores, y tiene gran responsabilidad por el retroceso del movimiento obrero.

Nuestro partido está intensificando sus esfuerzos para que la clase obrera, la clase social dirigente, construya su alianza con los sectores populares, para que se refuerce la lucha antimonopolista-anticapitalista.

Recientemente, el 1 de noviembre miles de obreros, hombres y mujeres, fuerzas populares y jóvenes participaron en la gran movilización nacional que organizó el Frente Militante de Todos los Trabajadores (PAME) en Atenas, en cooperación con las demás agrupaciones militantes de los campesinos, los trabajadores autónomos de la ciudad, las mujeres, los estudiantes, contra el ataque del capital y la política antipopular del gobierno y dela UE.

Más de 1.000 sindicatos y otras organizaciones del movimiento popular tomaron la decisión de participar en la manifestación y entre ellos un número significativo de sindicatos donde el PAME no tiene representación mayoritaria.

Estimados camaradas:

Durante la crisis capitalista, se ha intensificado la agresividad imperialista y se han agudizado los antagonismos interimperialistas. [¿?]

En el Mediterráneo Sudeste continúa la intervención imperialista en Irak y en Siria bajo el nuevo pretexto de la lucha contra el “Estado Islámico” y los yihadistas.

Turquía no sólo continúa la ocupación de gran parte de Chipre sino además cuestiona los derechos soberanos de la isla y de Grecia, viola las fronteras, pisotea los derechos soberanos. El antagonismo por el control de los hidrocarburos en la región se está intensificando.

Israel continúa su ataque asesino contra el pueblo palestino y cuenta con el apoyo de EE.UU. y dela UE que incriminan la resistencia popular como terrorismo, equiparan el agresor con la víctima.

En Ucrania la intervención de la UE, de EE.UU. y de la OTANy el surgimiento de fuerzas reaccionarias y hasta incluso fascistas en el liderazgo estatal y gubernamental del país, el antagonismo general de las potencias de la UE y de la OTAN contra Rusia, han creado una situación explosiva.

Estos acontecimientos, la intensificación del anticomunismo, el intento de prohibir el Partido Comunista de Ucrania, la prohibición de partidos comunistas en Europa y en otras regiones del mundo exigen aumentar la vigilancia y la solidaridad internacionalista.

Cien años después de la I GuerraMundial y 75 años después dela II GuerraMundial, existe un gran riesgo de conflictos militares generalizados.

¿Cuál es el hilo que conecta estos acontecimientos? ¿Cuáles son las verdaderas causas de las intervenciones imperialistas y las guerras?

En el núcleo del imperialismo, que es la fase superior del capitalismo (no sólo una expresión de una política exterior agresiva), están los monopolios y los grandes grupos empresariales que compiten para expandir sus actividades empresariales, para el control de los mercados, de los recursos naturales y de los tubos de energía, lo cual se expresa también a nivel interestatal.

Esto se manifiesta en los nuevos y viejos focos de tensión y guerra. La guerra es la continuación de la política por otros medios, violentos.

Los comunistas tienen gran responsabilidad en educar y guiar a la clase obrera y a los sectores populares para que superen las diferentes trampas montadas por las burguesías y las organizaciones imperialistas, organizarse y mostrar su fuerza.

Cualquier retroceso de los partidos comunistas en la lucha política independiente, cualquier participación en las contradicciones y los planes interburgueses, o la participación en gobiernos de gestión burguesa, traen consecuencias dolorosas para los pueblos.

La lucha de masas contra los planes imperialistas debe ir mano a mano con la organización de la lucha para erradicar las causas que generan las guerras, para derrocar la barbarie capitalista.

El KKE tiene una actividad multifacética contra las guerras, las intervenciones y las amenazas imperialistas, pero no se limita a ello.

La línea de lucha que concluyó el 19º Congreso de nuestro partido en 2013, tiene una importancia más general. Señala que en el caso de implicación de Grecia en una guerra imperialista, cualquiera forma que tome su participación, el KKE debe estar preparado para dirigir la organización independiente de la resistencia obrera y popular para vincularla con la lucha por la derrota de la burguesía, tanto la nacional como la extranjera como invasor”.

Estimados camaradas:

Es verdad que la estrategia de los partidos comunistas, la dirección básica de su lucha, se determinan por el carácter de nuestra época.

Esto determina el carácter de la revolución y las fuerzas motrices, la línea de agrupación, la política de alianzas, el trabajo ideológico-político en la clase obrera para que su lucha se oriente al derrocamiento de las causas de la explotación.

El desarrollo social se mueve hacia un nivel mayor y no puede dar pasos hacia atrás por haber ocurrido la contrarrevolución y el derrocamiento del socialismo en la Unión Soviética y en los demás países socialistas.

A lo largo del curso histórico ha habido grandes conflictos sociales, victorias y derrotas de las clases dirigentes en todas las fases. Se produjeron retrocesos pero el elemento decisivo era la ley general de la sustitución del sistema socioeconómico viejo por el nuevo.

El capitalismo se ha desarrollado, la concentración y la centralización del capital han creado los monopolios, las empresas accionistas. Se han madurado las condiciones materiales para la construcción de la nueva sociedad socialista. Estos son los elementos básicos para la elaboración de una estrategia revolucionaria contemporánea cuya cuestión central será el carácter socialista de la revolución y la solución de la contradicción fundamental entre capital y trabajo.

La estrategia de las “etapas intermedias” entre el capitalismo y el socialismo opera en el marco del sistema de explotación, puesto que el poder y los medios de producción permanecen en manos de la burguesía y continúa la explotación capitalista y la anarquía.

Esta estrategia ha causado un atraso en la lucha del movimiento comunista, es un elemento de su crisis y conduce a la participación o al apoyo de gobiernos burgueses, a la búsqueda de gobiernos de “izquierda” de gestión burguesa con consecuencias muy negativas.

El factor subjetivo, el partido comunista y la clase obrera, “se educan” en base a una solución que se encuentra en el marco del capitalismo, por lo cual se pierde tiempo valioso.

Desafortunadamente esto no se ha entendido. Los defensores de tales percepciones llegan hasta al punto de incriminar la posición con respecto a la vigencia del socialismo como sectaria.

Lenin, en su obra “Bajo una bandera ajena”, al referirse a “nuestra época” que comenzó a partir de la I Guerra Mundial y fue confirmada por la Revolución Socialista de Octubre de 1917, coloca la burguesía en la “misma situación” en que se encontraban los señores feudales y habla de la época del imperialismo y de los choques imperialistas.

Vivimos en esta época de transición del capitalismo al socialismo y hay que discutir profundamente sobre la estrategia que corresponde a nuestra época.

El 19º Congreso del KKE evaluó que en los últimos 20 años se han desarrollado aún más las condiciones previas ya maduras para el socialismo en Grecia. Se han ampliado y se han fortalecido las relaciones capitalistas en la producción agrícola, la Educación, la Salud, la Cultura, los Deportes, los medios de comunicación. Se produjo una mayor concentración del trabajo asalariado y de capital en la industria manufacturera, en el comercio, en las construcciones, en el turismo. Tras la abolición del monopolio estatal en las telecomunicaciones, en sectores monopolizados de la energía y los transportes se han desarrollado empresas de capital privado.

Se ha aumentado significativamente la tasa del trabajo asalariado en el conjunto del empleo.

En esta base el KKE llegó a la conclusión de que el pueblo griego se liberará de las cadenas de la explotación capitalista y de las uniones imperialistas cuando la clase obrera con sus aliados lleva a cabo la revolución socialista y avance a la construcción del socialismo-comunismo.

El cambio revolucionario en Grecia será socialista.

Las fuerzas motrices de la revolución socialista serán la clase obrera como fuerza dirigente, los semiproletarios, los sectores populares oprimidos de los trabajadores autónomos en la ciudad y los campesinos pobres.

El KKE actúa en dirección de preparación del factor subjetivo en la perspectiva de la revolución socialista, aunque el período de su manifestación depende de la situación revolucionaria (cuando los de arriba ya no pueden gobernar como antes y los de abajo ya no quieren ser gobernados como antes), que es una cuestión objetiva.

Las direcciones básicas que responden a la necesidad de la preparación del partido y del movimiento obrero y popular son el fortalecimiento del KKE y de la KNE, el reagrupamiento del movimiento obrero, la alianza popular.

La Alianza Popular expresa los intereses de la clase obrera, de los semiproletarios, de los trabajadores autónomos y de los campesinos pobres, de los jóvenes y de las mujeres de los sectores populares en la lucha contra los monopolios y la propiedad capitalista, contra la asimilación del país en las uniones imperialistas.

Es una alianza social con características de movimiento en dirección antimonopolista, anticapitalista.

Los partidos que tiene tal línea participarán en los órganos y las filas de la alianza con sus dirigentes y miembros, con los miembros de sus organizaciones juveniles, que son elegidos en los órganos de movimiento y toman acción en las organizaciones populares no como partidos sino como componentes de la alianza. Esto es cierto para nuestro partido también.

El movimiento obrero, el movimiento de los trabajadores autónomos en las ciudades y de los campesinos y la forma de expresión de su alianza (Alianza Popular) con objetivos antimonopolistas-anticapitalistas, con la actividad dirigente de las fuerzas del KKE en condiciones no revolucionarias, constituyen el germen para la formación del frente obrero popular revolucionario en condiciones revolucionarias.

Estimados camaradas:

El KKE examina cuidadosamente los procesos que están en marcha en América Latina y el desarrollo del movimiento obrero y popular.

Apoya los esfuerzos de Cuba contra el bloqueo de EE.UU. y la continuación de todo tipo de ataques, condena el esfuerzo de imposición de golpes de Estado y de soluciones reaccionarias.

Expresa su solidaridad con los luchadores colombianos de las FARC-EP.

Al mismo tiempo, consideramos necesario tratar algunos asuntos tomando parte en la discusión que se ha iniciado en el Movimiento Comunista Internacional sobre asuntos de importancia estratégica.

En América Latina amplias masas populares, indignadas por la política antipopular de los gobiernos liberales y socialdemócratas, confiaron su voto a las fuerzas políticas que promovieron el alivio de la pobreza, hablaron de independencia y de soberanía de estos países, enfocando en la confrontación de las relaciones desiguales y de dependencia de EE.UU.

¿Cómo evaluamos esta situación?

En primer lugar, no se puede silenciar el hecho de que en estos estados el poder político y los medios de producción pertenecen a la burguesía, que las ganancias son el criterio del desarrollo, que se mantiene el régimen de explotación del hombre por el hombre.

Este es el asunto fundamental. Los gobiernos de “progresismo”, con diferencias de un país a otro, gestionan el sistema capitalista. Algunos toman medidas para aliviar a las fuerzas populares de la pobreza extrema y para asegurar un nivel mínimo de servicios sociales para que se pueda reproducir la fuerza de trabajo que sigue siendo una mercancía. Algunos de ellos nacionalizan ciertas empresas privadas, sobre todo en el sector de la energía y de los recursos minerales.

Sin embargo, este elemento no constituye un cambio radical; toma lugar en el marco de las relaciones capitalistas generales de producción y la propiedad estatal (el capitalista colectivo) no cambia el carácter explotador del sistema.

Había empresas estatales y servicios sociales relativamente ampliados (en particular) en el período del gobierno socialdemócrata en muchos países capitalistas de Europa, pero había un alto grado de explotación de la clase obrera y las crisis no se evitaron.

En segundo lugar, al mantenerse la base económica capitalista, se mantiene la anarquía de la producción, se crean las condiciones para la manifestación de la crisis capitalista, se aumenta el desempleo, la pauperización relativa y absoluta, la abolición de los derechos conquistados en el período anterior.

La función de las leyes del capitalismo condujo recientemente al crecimiento de la Inflación en Argentina, en Venezuela [Nota del editor: ¡¡nada sobre la guerra económica!!] etc. a niveles muy altos, resultando a la reducción del poder adquisitivo de las familias populares. Se está aumentando pues la brecha entre el crecimiento de la productividad y los salarios reales.

La referencia a la disminución de la tasa de pobreza no puede ocultar el problema de la pobreza extensa, las causas que la generan y la regeneran, los capitales acumulados en manos de los capitalistas.

En cualquier caso, en muchos países capitalistas se implementan programas de reducción de la pobreza para evitar las erupciones, para manipular a la clase obrera.

En nuestra opinión, los partidos comunistas están obligados a trabajar persistentemente, firmemente con el fin de armar a la clase obrera para que sea capaz de reclamar la riqueza que produce y que le pertenece a ella.

Brasil es la sexta potencia capitalista en el mundo.

Tiene una industria fuerte y producción agrícola, infraestructura significativa, recursos minerales, recursos energéticos. Tiene una clase obrera multitudinaria.

El capital monopolista extiende sus actividades particularmente en América Latina, en África, en muchas regiones del mundo; toma parte en la competencia interimperialista utilizando también la participación de Brasil en el grupo BRICS.

Cien grupos empresariales predominan en la industria, en la minería de minerales, en el sector agrícola y alimentario, en el sistema financiero, en el comercio, en los servicios, con alta rentabilidad.

En este Estado, 53 millones de personas viven bajo el umbral de la pobreza y 23 millones en pobreza extrema absoluta.

El 5% de las personas más ricas tienen un ingreso que supera al del 50% de las personas más pobres.

Además, los acontecimientos en Argentina enseñan lo utópico que es fomentar ilusiones de una política favorable al pueblo en el marco del capitalismo.

Importantes grupos monopolistas nacionales y extranjeros controlan todos los sectores dinámicos de la economía, por ejemplo la industria de acero, de automóviles, de procesamiento de alimentos etc.

Los gobiernos de Argentina reestructuraron la alta deuda que se aumentó durante (y después) de la crisis de 2001, pero esto lo ha pagado y lo está pagando el pueblo que no tiene ninguna responsabilidad y ningún beneficio de ello.

La línea política básica del gobierno es el respaldo y el fortalecimiento del capital de Argentina ante sus competidores en América Latina y en el sistema imperialista internacional, el grado de explotación de la clase obrera se ha aumentado.

El gobierno promueve importantes acuerdos económicos con China, Rusia así como con grupos monopólicos en EE.UU., como es la conocida “CHEVRON” para la explotación de los ricos depósitos de esquisto (vaca muerta).

Estamos hablando de Brasil y Argentina subrayando que la situación de la clase obrera y de los sectores populares en otros países de América Latina que ocupan una posición inferior en la pirámide imperialista, en los que también existen gobiernos de “izquierdas”, es aún peor.

La confrontación de estos problemas duraderos, la salvaguarda del derecho al trabajo, los servicios gratuitos de sanidad y de educación que ha logrado Cuba, en el curso después dela Revolución, destacan la necesidad del socialismo, del poder popular.

El argumento acerca del cambio positivo de la correlación de fuerzas a favor de los pueblos y de los partidos comunistas en América Latina no expresa la realidad. La participación o el apoyo de gobiernos de “izquierdas” debilitan los procesos radicales, fortalecen la posición de la socialdemocracia, tienen un impacto negativo en los partidos comunistas.

En Europa, partidos que llevan el título del partido comunista, como en Francia y en Italia, participaron en gobiernos de “izquierda” y de “centroizquierda”. Esta experiencia ha sido dolorosa. Ha llevado al movimiento obrero muchos años atrás. Estos gobiernos ejercieron una política antipopular dura, tomaron parte en intervenciones imperialistas y el movimiento comunista fue acusado de responsabilidades y falta de fiabilidad.

Estos “experimentos” se llevaron a la quiebra, se convirtieron en el puente para el resurgimiento de fuerzas conservadoras y de partidos de la derecha en el poder que utilizaron el desmentido de las expectativas del pueblo, para imponer una política antipopular dura.

La idea del “progresismo”, así como el análisis que embellece el carácter de las uniones interestatales se integra en el llamado “Socialismo del siglo XXI” a través del cual pretenden manipular a los pueblos (sobre todo) de América Latina.

Se trata de un vehículo de promoción de la posición oportunista de la “humanización” del capitalismo, ensalza el parlamentarismo, socava la lucha revolucionaria. Desde el primer momento de su aparición, ha tratado de calumniar el socialismo científico y la construcción socialista en la Unión Soviética.

La utopía de la democratización-transformación del estado burgués, del poder de los monopolios y la promoción de la economía capitalista “mixta” se presentan como el nuevo “modelo” del socialismo.

En lugar de la clase obrera, de la clase de vanguardia, cuya misión histórica es derrocar la explotación capitalista, aparecen como “sujetos revolucionarios” una mezcla de movimientos con posiciones socialdemócratas, de gestión keynesiana del sistema. En lugar de la política de alianzas necesaria de los partidos comunistas que contribuirá a la concentración y preparación de las fuerzas obreras y populares en dirección anticapitalista-antimonopolista, aparece la cooperación de partidos comunistas con la socialdemocracia (de izquierda).

Estimados camaradas:

El KKE desde hace años lucha contra la OTANque es la alianza política y militar que es el brazo armado del imperialismo europeo y estadounidense y es responsable de decenas de intervenciones, guerras y golpes de estado. Nuestro partido lucha en la dirección de desvinculación de ello con el pueblo como dueño de su propio país.

Las posiciones que hablan de “disolución” de la OTAN, desconectadas de la lucha por la desvinculación de cada país, debilitan la lucha contra este mecanismo asesino.

El KKE lucha contra la UE, la unión imperialista interestatal en Europa, para su desvinculación, con el poder y la riqueza en manos del pueblo, con el desarrollo de relaciones de beneficio mutuo con otros estados y pueblos.

Nuestro partido tiene un frente abierto contra las fuerzas burguesas y oportunistas que embellecen el papel dela UEy la apoyan, como hace el Partido dela Izquierda Europea(PIE).

El problema no es sólo una u otra línea política antipopular dela UEsino su esencia clasista como una unión de los monopolios contra los pueblos.

Algunos camaradas nos preguntan por qué el KKE se retiró del “grupo de izquierda” de GUE/NGL.

A estos camaradas les decimos que el Comité Central de nuestro partido evaluó que este grupo se ha transformado en el grupo parlamentario del PIE, que apoyala UEy que algunas de sus fuerzas han apoyado intervenciones y guerras imperialistas, por ejemplo en Libia y Siria. Partidos como el Die Linke alemán, SYRIZA y otros, promueven el anticomunismo, participan en el ataque contrala Unión Soviéticay su trayectoria histórica, han participado en eventos que han alimentado los ataques contra Cuba.

El KKE no está integrado en ningún grupo político; su grupo europarlamentario tiene una actividad amplia dentro y fuera del parlamento europeo. Ha realizado varias intervenciones y está a la disposición de los Partidos Comunistas y Obreros. Los que predijeron el aislamiento del KKE y trataron calumniarlo, han quedado expuestos una vez más.

Estimados camaradas:

Ha iniciado una discusión acerca de los BRICS y hay que responder a una cuestión clave.

¿Cuál es la base objetiva, los criterios que determinan el carácter de los BRICS, de la cooperación interestatal entre Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica?

Sus propios datos demuestran que se trata de estados capitalistas, eslabones importantes en el sistema imperialista, con fuertes monopolios que controlan la economía.

Un elemento básico es el desarrollo desigual y las relaciones inequitativas. El antagonismo de los BRICS por ejemplo con EE.UU. y la UE está combinado con el antagonismo entre los propios estados de los BRICS porque, por ejemplo, son diferentes las capacidades y los objetivos políticos, económicos y militares de China y de otros estados. Incluso las fuerzas que apoyan los BRICS se preocupan con respecto a la desaceleración de estas economías y esto es sólo un aspecto de los acontecimientos. Porque a continuación se está gestando el estallido de la crisis que es inherente al capitalismo.

Estimados camaradas:

Ha iniciado además una discusión sobre el carácter y el papel de los organismos interestatales en América Latina. Por ejemplo, sobre la “Unión de las Naciones Suramericanas” (UNASUR), el “Mercado Común del Sur (MERCOSUR), la “Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños” (CELAC) y otras uniones.

La realidad ha demostrado que se trata de organismos de estados capitalistas que independientemente de si participan en ellas estados con gobiernos que se autoproclaman de izquierdas, se basan en los grandes grupos mopolistas y sus intereses. Este es el punto de partida de las transacciones comerciales y financieras que se promueven entre los estados miembros y en sus relaciones con otros países capitalistas o uniones imperialistas.

Al mismo tiempo, la formación de una red cada vez más densa de organismos interestatales capitalistas refuerza los mecanismos de cooperación entre los estados burgueses en un proceso que en última instancia se dirige contra la lucha popular.

En el marco del desarrollo desigual y de las relaciones interestatales desiguales se destaca el papel dominante de Brasil y de Argentina que utilizan estas uniones para promover más adelante sus intereses monopolistas.

Las relaciones entre las uniones de América Latina, EE.UU. y la UE son relaciones de antagonismo por el control de los mercados, y al mismo tiempo son relaciones de cooperación económica y política.

Algunos camaradas están reflexionando sobre el carácter de la “Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América” (ALBA) en la que participa Cuba.

Nuestra opinión es que el elemento básico que determina el carácter dela ALBA es que se trata de una organización interestatal en que predominan los estados capitalistas y la participación de Cuba no lo cambia esto.

Tras el derrocamiento del socialismo en la Unión Soviéticase ha promovido la posición de un “mundo multipolar” como contrapeso a EE.UU., ensalzando los BRICS y otras uniones interestatales.

Objetivamente se trata de una posición que se basa en una aproximación aclasista del carácter de estados capitalistas poderosos, viejos o “emergentes”, en los que predominan los monopolios. Estos estados cumplen un papel esencial en la exportación de capitales, buscan jugar un papel protagonista en la región y más ampliamente y ocupan una posición importante en el sistema imperialista.

En enfoque respecto a un “mundo multipolar” como medio que asegurar la paz y los intereses populares es erróneo. En realidad, esta aproximación trata al adversario como un aliado, atrapa a fuerzas populares en elegir entre imperialistas o uniones imperialistas, impacta al movimiento obrero.

Estimados camaradas:

El KKE desde el primer momento que se produjo la contrarrevolución trata de contribuir con todas sus fuerzas al reagrupamiento del movimiento comunista, a su unidad en base revolucionaria y a la coordinación de su lucha.

Veinte años tras el derrocamiento contrarrevolucionario, la crisis del Movimiento Comunista continúa.

Percepciones burguesas y oportunistas impactan o se adoptan por los partidos comunistas regenerando la crisis.

Si no se produce una ruptura, si la estrategia del movimiento comunista no se ajusta a la concentración y la preparación de fuerzas obreras y populares en la lucha por el derrocamiento del capitalismo, si no se refuerza la lucha contra el oportunismo y no queda claro que el socialismo es la única solución que puede satisfacer las necesidades populares, la situación se deteriorará en los próximos años.

La lógica de las particularidades nacionales ha sido el vehículo del “eurocomunismo” para renunciar a las leyes científicas de la revolución y la construcción socialista y hoy día el problema se manifiesta con los mismos o similares argumentos.

Por supuesto, todos los partidos comunistas en su país deben estudiar el desarrollo del capitalismo, la estructura social y adoptar las medidas necesarias para ajustar su estrategia y la táctica con el fin desarrollar la lucha clasista con mayor eficacia.

Pero esto es algo muy diferente de utilizar las “particularidades” para justificar la sustitución del camino revolucionario por el parlamentarismo, la degradación del socialismo en unos cambios gubernamentales de gestión burguesa, como hace por ejemplo el Foro de Sao Paolo y otras fuerzas.

La construcción socialista es un proceso unificado que empieza con la toma del poder por la clase obrera para que se cree un nuevo modo de producción que predominará con la plena abolición de las relaciones capitalistas, de la relación capital-trabajo asalariado.

La socialización de los medios de producción y la planificación central son leyes científicas de la construcción socialista, las condiciones necesarias para la satisfacción de las necesidades populares.

Estimados camaradas:

Las diferentes aproximaciones en asuntos graves requieren una discusión más profunda. Esto es innegable. Sin embargo, al mismo tiempo, nos vemos obligados a participar y apoyar decisivamente la lucha de la clase obrera, de los sectores populares, de los jóvenes, utilizar todas las posibilidades para coordinar nuestras actividades.

En este sentido proponemos examinar conjuntamente algunas actividades comunes para el próximo período.

Entre estas quisiéramos mencionar las siguientes:

  • Apoyo de las luchas obreras por los derechos laborales, sociales y democráticos de los trabajadores. Actividades coordinadas para el Primero de Mayo. Destacar el 70 aniversario de la FSM.
  • Campaña contra el anticomunismo que se escala el 9 de mayo de 2015, Día de la Victoria Antifascista.
  • Intensificación de la lucha contra las guerras imperialistas. Solidaridad con los pueblos que se enfrentan a amenazas, intervenciones y ocupación imperialista, campaña contrala OTAN etc.
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